Los talibanes presentan dura resistencia ante el avance del Ejército paquistaní en la zona de Buner
INTERNACIONAL
La ofensiva militar en el noroeste de Pakistán encontró ayer una férrea resistencia de los talibanes, que según el Ejército perdieron entre 55 y 60 miembros en las últimas 24 horas. Los combates, sin embargo, no impidieron la reanudación del diálogo sobre un posible alto el fuego. Los militares bombardearon las posiciones talibanas en el sexto día de una ofensiva aérea y terrestre ordenada bajo la presión de Estados Unidos, que está preocupado por el avance islamista hasta 100 kilómetros de Islamabad, la capital del país. El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, pidió el jueves al Congreso que apruebe «lo más rápido posible» las partidas extrapresupuestarias de ayuda militar a Pakistán, un país clave en la estrategia de Washington para derrotar a los talibanes en el vecino Afganistán. El portavoz del Ejército, el mayor Athar Abas, indicó que de 55 a 60 talibanes perecieron en las últimas 24 horas y que «la operación prosigue». Según los partes de las Fuerzas Armadas, unos 200 talibanes murieron desde el inicio de la operación Rayo Negro en los distritos del Bajo Dir y de Buner. Esos informes no han sido confirmados por fuentes independientes. El Gobierno paquistaní aceptó en febrero la imposición de la ley islámica (sharia) en el valle del Swat a cambio de un alto el fuego con la sangrienta rebelión liderada por el maulana (dignatario religioso) Sufi Fazlulah. Pero los talibanes no se desarmaron y a principios de abril 500 milicianos entraron en el Bajo Dir y en Buner, impusieron la sharia y aterrorizaron a la población, lo cual llevó al Gobierno de Islamabad a emprender la actual ofensiva.