29 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Obama prometió durante la campaña acabar con la «ilegal» lucha contra el terror auspiciada por Bush y comenzó a cumplirlo 48 horas después de jurar su cargo, al poner fecha al cierre de Guantánamo y prohibir las torturas. Ahora se enfrenta al trago de juzgar o no a los que legitimaron los métodos ilegales, algo que lo enfrenta con los republicanos y con la izquierda demócrata. A la vez, puso las bases para la retirada de Irak y un plan para ganar en Afganistán.