Estados Unidos y Rusia inician los contactos para un nuevo tratado de desarme nuclear

Rafael M. Mañueco

INTERNACIONAL

25 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Rusia y Estados Unidos parecen haber comenzado con buen pie los contactos que deberán concluir antes de que acabe el presente año con la firma de un nuevo tratado de desarme nuclear. El START-1, que entró en vigor en 1991, vence el 5 de diciembre. La primera reunión tuvo lugar ayer en la Embajada de EE.?UU. en Roma y en ella participaron la vicesecretaria de Estado norteamericana, Rose Gottermoeller, y el director del Departamento de Seguridad y Desarme ruso, Anatoli Antonov.

«Ha sido un comienzo rápido», constató Gottermoeller en ruso tras finalizar las conversaciones. Antonov, por su parte, hizo hincapié en el hecho de que el encuentro fue preparatorio de la reunión que el 7 de mayo mantendrán Hillary Clinton y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. Será entonces cuando se reúnan al completo los expertos de una y otra parte. La idea es que los principales parámetros del acuerdo estén ya elaborados para cuando Obama visite Moscú en julio.

El START-1 supuso una disminución de las cabezas nucleares de 10.000 a 6.000. En el 2002, Vladimir Putin y George W. Bush acordaron una reducción, antes del 2012, a las 1.700-2.200 ojivas. Ahora, se trataría de bajar todavía más el listón y de limitar además el número de misiles, submarinos y aviones estratégicos.

Destitución

Mientras en Roma se hablaba de desarme, en Moscú Medvédev destituía de un plumazo al jefe del poderoso espionaje militar (GRU en sus siglas rusas), el general Valentín Korabélnikov. El decreto presidencial no explica las causas de la destitución, pero se rumoreaba desde hacía tiempo que era algo inminente. Korabélnikov mantenía serias discrepancias con la cúpula e Defensa en relación con las tareas de su departamento tras el conflicto armado en Georgia.