Lugo asegura que no dimitirá pese al escándalo por los casos de paternidad

Agencias

INTERNACIONAL

25 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente de Paraguay, el ex obispo Fernando Lugo, pidió ayer perdón por el escándalo que afronta por las demandas de paternidad que le han presentado y aseguró que cumplirá su mandato, que termina en agosto del 2013.

En una rueda de prensa, Lugo se declaró «persona humana imperfecta, fruto de procesos históricos, perfil de mi cultura».

Agregó que asumirá «con todas las responsabilidades presentes y futuras aquellas situaciones que me conciernen, no solo con la actitud de respeto a la justicia o la verdad, sino con la multiplicación de afecto y atención». Y rechazó los supuestos planes de inestabilidad o conspiración que se estarían gestando en su país.

Anticipó que el pueblo paraguayo debe tener «la mayor tranquilidad» ante esos rumores que circulan por el país.

Tras las dos nuevas denuncias de supuesta paternidad planteadas contra él y después de reconocer recientemente como hijo suyo a un niño de dos años, señaló que «al pedir perdón reiteradamente asumo al mismo tiempo que soy el presidente que Paraguay eligió para promover un cambio sin retorno y ese cambio no se detendrá».

Lugo, que asumió la Presidencia en agosto del 2008, insistió en que «de ninguna manera permitiré que estas circunstancias afecten en lo mínimo acciones de interés nacional, al ejercicio de los grandes planes y proyectos que marcan el paso de un Paraguay soñado por todos y todas».

El gobernante se vio obligado a reconocer que tuvo una relación con la madre del niño, Viviana Carrillo, cuando aún era obispo de San Pedro, así como la paternidad del menor, después de que dos abogados presentaran una demanda de filiación en Encarnación (sur del país).

Tras desvelarse ese caso, otras dos mujeres afirmaron haber tenido hijos con Lugo y una de ellas presentó también una demanda judicial. Se trata de Benigna Leguizamón, de 27 años, que el pasado miércoles recurrió al Juzgado de la Niñez y la Adolescencia de Ciudad del Este, a 330 kilómetros de Asunción, con una demanda de filiación y prestación de pensión alimenticia.

Casi al mismo tiempo, Damiana Hortensia Morán Amarilla, de 39 años, dijo a los periodistas que concibió otro niño, Juan Pablo, del jefe de Estado, que hoy tiene un año y cuatro meses.

Lugo eludió reiteradamente responder a la pregunta respecto a si los dos nuevos casos de paternidad, denunciados por Benigna Leguizamón y Damiana Mora, son ciertos y remitió a sus abogados para la información sobre este tema.

También respecto a los sonados casos de paternidad, el mandatario reiteró que actuará con «prudencia» en cada uno que se le adjudica y siempre «con el testimonio de la verdad».

Cita al Evangelio

«Nunca estuvo en mi ánimo dañar a nadie, menos a un hijo menor ni mujer alguna. Quiero dejar expresado que la caracterización que se realiza a mi persona no se condice con mi disposición a servir», subrayó.

«El Evangelio dice que si uno tiene falta contra alguien tiene que ir personalmente a pedir perdón. Es el primer paso. No estuvo en mi intención ofender a nadie y si alguien de la comunidad se ha sentido molesto, agraviado, a mí no me cuesta pedir perdón cuando reconozco que he fallado a la Iglesia, al país, a los ciudadanos que depositaron confianza en mí», agregó Lugo.

El mandatario prometió que tratará las denuncias «siguiendo tres criterios. En primer lugar, una colaboración sin retaceos con la Justicia. En segundo lugar, la verdad siempre hasta el final. En tercer lugar, siendo interlocutor de la Justicia y de la prensa, mi abogado particular será mi referente que dará la información sin retaceos».