España enviará 450 soldados a Afganistán

Esperanza Suárez

INTERNACIONAL

Los aliados europeos respaldan la estrategia de Obama y prometen unos 5.000 militares adicionales

05 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La OTAN respaldó la nueva estrategia de Obama en Afganistán y enviará unos 5.000 soldados y 100 millones de dólares más, según se comprometieron ayer los Veintiocho en la última jornada de la cumbre con la que la organización militar conmemoró los 60 años de su fundación. España contribuirá con un batallón de 450 hombres que en principio permanecerán en el país «el tiempo estrictamente necesario» para asegurar el desarrollo del proceso electoral afgano, según confirmó el presidente del Gobierno español. No serán más de «tres o cuatro meses» y, según José Luis Rodríguez Zapatero, «España no va a aumentar el contingente» que actualmente tiene desplegado en el país de los talibanes, compuesto por 778 militares, casi la mitad de ellos pertenecientes a la Brilat de Figueirido (Pontevedra). El refuerzo deberá ser aprobado por el Congreso. Cuarenta guardias civiles Al nuevo batallón se sumarán 40 guardias civiles, que contribuirán a la formación de la policía local y otros doce para entrenar un batallón. Además, el Gobierno aportará 5 millones de euros para financiar la celebración de los comicios del 20 de agosto y 4 millones para el entrenamiento del Ejército afgano. Un esfuerzo «financiero y material, pero ante todo un gran esfuerzo humano», con mención especial para los 87 militares españoles que se han dejado la vida desde la llegada de las tropas a Afganistán en el 2002. Como Zapatero, el resto de socios de la Alianza se han dejado seducir por las tesis de Barack Obama. Los 5.000 hombres suplementarios que aportarán los europeos son una pequeña contribución a los más de 21.000 que enviará Washington. Se trata de hecho de una nueva misión que la OTAN ha decidido bautizar como de Formación para Afganistán. La mayor aportación será la del Reino Unido, con 900 hombres. «Afganización» Nicolas Sarkozy proclamó el triunfo de «la estrategia que Europa siempre ha defendido para Afganistán»: la «afganización» , es decir, la transferencia del control del país a las autoridades civiles y militares afganas. Una apuesta decisiva, porque según el presidente francés «allí se juega una parte de la libertad del mundo». «La prueba de la verdad», para la canciller alemana, Angela Merkel, convencida de que la Alianza no puede permitir que las redes terroristas se apropien del país. En un renovado impulso del eje francoalemán, Merkel y Sarkozy hicieron frente común para exigir a cambio al Gobierno afgano que retire su nueva ley sobre la familia, que prohíbe a las mujeres salir de casa sin permiso de su marido o rechazarlo sexualmente. «Estamos allí para defender unos valores y no estamos dispuestos a transigir». Ambos alabaron el «liderazgo» de Obama, que «ha comprendido que la Europa de la defensa no se contrapone a la OTAN, sino que es un complemento». El presidente estadounidense abandonó Estrasburgo satisfecho porque «esta no era una conferencia de donantes y, sin embargo, recibimos el tipo de compromiso que históricamente no se recibe en reuniones como esta». Considera que ahora se han empezado a «adecuar los recursos a las necesidades», aunque suponga «un esfuerzo para la población en unos momentos muy difíciles» debido a la crisis económica. Simbolismos Fue una cumbre plagada de simbolismos, con el regreso de Francia a la estructura militar tras 43 años de ausencia. «Somos de la familia», recalcó Sarkozy. La foto de familia en medio del puente de las dos Riberas, que une ambas orillas del Rin quiso transmitir una «muestra de voluntad de paz» y la plena sintonía entre los dos coorganizadores de la cumbre y enemigos durante siglos, Francia y Alemania. El cortejo, en el que solo faltó Silvio Berlusconi, arrancó del lado alemán hasta encontrarse en el centro con Sarkozy, que entró por el lado francés, simbolizando así su plena reintegración en la Alianza. Un minuto de silencio rindió homenaje a las víctimas de las misiones de la OTAN ante las banderas desplegadas de todos los países miembros, incluidos dos recién llegados: Albania y Croacia. Barack Obama partió hacia Praga, tercera etapa de su primera gira europea, donde hoy participará en una cumbre con la Unión Europea y mantendrá diversas reuniones bilaterales, una de ellas con Zapatero.