La guerrilla de las FARC insiste en un acuerdo con el Gobierno de Colombia para el canje de 22 militares y policías secuestrados por medio millar de guerrilleros presos y aspira a que el asunto sea debatido tras la liberación de seis rehenes la pasada semana.
Esa exigencia está incluida en una comunicación del jefe máximo de las FARC, Alfonso Cano, y otra del secretariado (mando central) de la organización que le fueron entregadas a la senadora Piedad Córdoba el jueves, durante la última entrega de un rehén.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se afirmaron en que la suerte de los últimos 22 rehenes incluidos en su lista de canjeables dependerá de la negociación de un acuerdo humanitario con el Gobierno para intercambiarlos por los presos. Los rebeldes pretenden canjear a estos secuestrados, algunos de los cuales llevan más de once años como rehenes, por unos 500 presos, entre ellos Simón Trinidad y Sonia, que fueron extraditados hace tiempo a Estados Unidos para ser juzgados.
Un suboficial y cinco soldados murieron ayer y otros cuatro resultaron heridos en una emboscada con explosivos tendida por guerrilleros de las FARC en las montañas de la población de Morales.