Soldados y presos votan por anticipado en Irak en unos comicios vistos como una prueba para el país

Amer Hamid? / ?Salam Faraj

INTERNACIONAL

Unos 614.000 iraquíes comenzaron a votar ayer por anticipado en cuarteles, comisarías, hospitales y prisiones para elegir a los Consejos Provinciales, antes de que la mayoría de los electores acuda a las urnas el sábado en estos primeros comicios en Irak desde el 2005. Estas elecciones coinciden con una disminución de la violencia y un cambio en la política de EE.?UU. tras el anuncio de la futura retirada de sus tropas del país.

Los comicios se presentan como una prueba de la capacidad del Gobierno iraquí para mantener la seguridad, tras haber asumido su control en varias provincias, antes bajo la supervisión de las fuerzas extranjeras, y haber firmado un pacto con Washington que estipula el repliegue total de las tropas de EE.?UU. antes de fines del 2011.

Así lo cree el analista Amar al Jafayi, para quien los comicios son «una verdadera prueba sobre la capacidad de las tropas iraquíes de mantener la seguridad, sobre todo, después de que Barack Obama destacara la posibilidad de una retirada anticipada de las tropas de su país de Irak».

Ataques aislados

El también profesor en la Universidad de Bagdad destacó, además, que hasta el momento no se ha registrado ningún «fallo grave» en la seguridad, lo que refuerza la postura del Gobierno, del Ejército y de la policía iraquíes. Para Jafayi, los ataques aislados que se han registrado recientemente en el país no son nada más que un intento de los grupos insurgentes de desestabilizar la situación, aunque en su opinión «no van a afectar mucho» al proceso político iraquí.

Y es que las elecciones llegan en un momento de calma relativa, con una disminución de la violencia en más de un 80% en el 2008 en comparación con otros años, lo que puede animar a muchos ciudadanos a acudir a las urnas el próximo sábado.

En los comicios del 2005, todos los electores, incluidos soldados, policías, enfermos y presos, habían votado el mismo día, lo que provocó problemas de logística, de seguridad, e incluso fraude. Ayer, unos desconocidos mataron a tiros a dos policías que vigilaban una escuela que debía servir de colegio electoral el sábado en Tuz Khurmatu. La localidad está en la provincia de Saladín. Su alcalde, Mohamed Rachid, atribuyó el atentado a «Al Qaida y a confidentes del antiguo régimen» de Huseín.