Hugo Chávez dice que intentará ser reelegido dos, tres y hasta cien veces

Pedro García Otero

INTERNACIONAL

Acometerá la reforma constitucional a través de la Asamblea Nacional, en la que no está presente la oposición

07 dic 2008 . Actualizado a las 02:27 h.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, eligió en una reunión con los miembros principales de su partido hacer su propuesta de reforma constitucional a través de la Asamblea Nacional, controlada por su movimiento, en desmedro de una opción que le permitía acometerla recogiendo aproximadamente 2,5 millones de firmas.

Así se decidió en un encuentro con los directivos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que fue televisado y en el que Chávez señaló que, a diferencia de la reforma constitucional (que fue rechazada en diciembre del 2007 y que también preveía la reelección indefinida del presidente), la enmienda se puede «presentar dos, tres y hasta cien veces si nos da la gana».

Sin duda, la decisión de promover la enmienda de la Constitución a través del Parlamento (que el presidente controla en su totalidad, pues la oposición boicoteó las elecciones del 2005) y no de las firmas, fue uno de los factores que incidió en la escasa asistencia al acto en el que el presidente lanzó la campaña para su reelección indefinidamente el mismo día en el que celebraba diez años desde la primera vez que fue elegido por el voto popular.

En días previos, y en varios actos televisados en cadena nacional» de radio y televisión (con todas las radios y la TV venezolana cubriendo los eventos), el presidente había preguntado a las audiencias que participaban si preferían el camino de la Asamblea (que recibía abucheos) o de la recolección de firmas (que levantaba aplausos). En cada acto, Chávez, a pesar de que decía que «había que escuchar la voz del pueblo», manifestaba posteriormente que la vía del Parlamento le parecía «más expedita».

Ayer, tras un vasto operativo de movilización desde todas partes del país, apenas 10.000 simpatizantes se congregaron en las afueras del palacio para escuchar el discurso, que comenzó con tres horas retraso.

Chávez sostuvo que su elección en 1998 «abrió los portones de un nuevo tiempo histórico». «Vaya mi reconocimiento al pueblo venezolano, al pueblo del (Libertador Simón) Bolívar, que ha hecho posible esta gesta histórica», exclamó.

Horas antes de la fiesta chavista en las calles para conmemorar el aniversario, los partidos de la oposición expresaron formalmente su rechazo a la reelección, pero manifestaron su confianza en que la derrotarán «en las calles y en las urnas». «No, presidente, catorce años son suficientes», subrayaron en un comunicado, y condenaron las «ambiciones ilimitadas de poder» que atribuyen al gobernante.

El líder bolivariano anunció que su comando, provisionalmente, se llamaría «uh ah, Chávez no se va» (canción del chavismo desde el 2002, año en el que fue derrocado del poder por dos días y se enfrentó a un paro general de dos meses que devastó la economía del país).

Al elegir la Asamblea para su proyecto de enmienda, Chávez requiere firmas del 30% de los parlamentarios, algo que no representa mayor problema, pues, como dijo la presidenta del legislativo, Cilia Flores, «140 asambleístas firmaremos». Los restantes 27 miembros del Parlamento han ido deslindándose progresivamente del chavismo.

Se espera que la próxima semana los parlamentarios aprueben el proyecto de enmienda y que esta sea votada en febrero. «Hay que salir de eso ya, para aclarar el panorama», afirmó Chávez. «Vamos a celebrar la Navidad en campaña, en batalla», dijo ayer Chávez a sus seguidores.