Rusia acusa a Bush de poner al demócrata en un callejón sin salida en el tema del escudo antimisiles

Agencias

INTERNACIONAL

13 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Rusia rechaza las últimas propuestas de Washington para una cooperación en el ámbito de la defensa antimisiles, que calificó de insuficientes, aunque subrayó que está dispuesta a alcanzar un compromiso. «Rusia está dispuesta a cooperar con EE.?UU. en la seguridad de Europa, pero considera insuficientes las propuestas presentadas. De esta manera, la Administración Bush quiere poner en un callejón sin salida al presidente electo, Barack Obama», informó ayer una fuente del Kremlin. «El actual Gobierno quiere imponer a cualquier precio su decisión como la única posible y evitar todo debate», añadió.

El anuncio se hizo horas antes de la llegada ayer a Moscú del subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, William Burns, el primer alto funcionario estadounidense en visitar Rusia desde la guerra en Georgia, que deterioró las relaciones entre el Kremlin y la Casa Blanca. Tras reunirse Burns con representantes rusos, la embajada norteamericana anunció una nueva ronda de negociaciones bilaterales en diciembre sobre el controvertido escudo antimisiles que Washington quiere instalar en Polonia y en la República Checa.

Esperanzas de Moscú

El presidente, Dmitri Medvédev, sorprendió la semana pasada, el mismo día que se anunció la victoria electoral de Obama, al anunciar el estacionamiento de misiles Iskander en Kaliningrado, enclave ruso en el mar Báltico, si EE.?UU. instala su sistema antimisiles según lo previsto. Rusia alberga esperanzas de que el nuevo Gobierno norteamericano dé marcha atrás a los planes de desplegar el escudo en esos dos países.

El embajador ruso ante la UE, Vladimir Chizhov, consideró ayer que es mejor para Obama saber que si finalmente coloca un escudo antimisiles en Europa, la respuesta de Moscú será desplegar cohetes en Kaliningrado.

Chizhov hizo esta declaración en una rueda de prensa previa a la cumbre con la UE de mañana en Niza, donde se debatirá la propuesta de Medvédev para construir una nueva arquitectura de seguridad en Europa que no esté basada exclusivamente en la OTAN, y también se abordarán los planes en Kaliningrado.