AI pide que se incluya a Colombia entre los países con «gravísimas violaciones de derechos humanos»

La Voz

INTERNACIONAL

29 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Amnistía Internacional (AI) criticó ayer que el Gobierno de Álvaro Uribe «distorsione» la realidad de la violación de los derechos humanos en Colombia y ofrezca una «versión optimista».

El director de AI en España, Esteban Beltrán, presentó en Madrid el informe ¡Déjennos en paz! La población civil, víctima del conflicto armado interno de Colombia, y afirmó que el Gobierno colombiano da una «versión optimista» de la situación de los derechos humanos que no se corresponde con la realidad y que, además, niega absolutamente la existencia de un conflicto armado.

Beltrán pidió al Gobierno español que «facilite y no bloquee» en la UE el examen que Colombia hará en diciembre ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y que se incluya al país entre las naciones con «gravísimas violaciones de los derechos humanos».

Según el informe, en el 2007 hubo al menos 1.400 homicidios de civiles frente a 1.300 en el 2006. De los casos en los que se conoce a los autores, las fuerzas de seguridad fueron responsables de al menos 330, los paramilitares de unos 300 y los grupos guerrilleros, de alrededor de 260.

También se revela que en el 2007 se vieron obligadas a abandonar su hogar 305.000 personas y que al menos 190 fueron víctimas de desaparición forzada a manos de las fuerzas de seguridad y los paramilitares, o están en paradero desconocido tras ser retenidas por la guerrilla.

Plan B para Betancourt

Según informa la corresponsal de La Voz en Bogotá, Uribe reveló ayer que si la operación de rescate de Ingrid Betancourt y otros 14 secuestrados hubiera fracasado habría solicitado al ministro de Exteriores galo, Bernard Kouchner, que entrara en la zona para pedir a las FARC la liberación personalmente.

Al parecer, Kouchner le dejó un número de teléfono privado y le dijo: «Llámame de inmediato, que salgo de París de inmediato y ayudo en eso». La manera en la que el ministro podría haber entrado en la zona donde estaban los secuestrados hubiera sido a través de los anillos de seguridad que el Ejército tenía montados alrededor de la guerrilla. En este caso, estaba prevista la movilización de otros helicópteros para cerrar el cerco.

El concepto de «cerco humanitario» lo acuño Uribe hace pocos meses cuando quedó claro que el Ejército conoce la ubicación de la mayoría de los rehenes, pero no adelanta ninguna acción por miedo a que las FARC los maten. Se limitan a ejercer presión para cortar la entrada de alimentos y vías de movilización.

La guerrilla divulgó ayer en un comunicado fechado el 16 de octubre la respuesta a una carta de 150 intelectuales, políticos, periodistas, ex secuestrados y familiares aceptando «un intercambio epistolar para discutir en torno a la salida política del conflicto, el canje humanitario y la paz».