El comandante de la fuerza internacional niega que se esté perdiendo la guerra y pide más soldados
INTERNACIONAL
El general David McKiernan, comandante de las tropas de la OTAN en Afganistán, negó que se esté perdiendo la guerra ante los talibanes y pidió a los países de la alianza que envíen más soldados para que se logren antes los resultados.
Las declaraciones de McKiernan responden a las del brigadier Mark Carleton-Smith, del comando británico en Afganistán, que aseguró hace días que la guerra no puede ganarse. «Se trata de reducir la insurgencia a un nivel aceptable que no sea una amenaza estratégica y pueda ser manejado por el Ejército afgano», apuntó.
«Rechazo absolutamente esa idea, y no creo que sea así», afirmó McKiernan en una conferencia de prensa en la capital, Kabul, aunque admitió que hay obstáculos que impiden que el Gobierno afgano y la alianza acaben con la insurgencia.
Lagunas en algunas zonas
«Es cierto que en muchos lugares del país no tenemos un nivel aceptable de seguridad. No tenemos buen gobierno. No tenemos progreso socioeconómico, y no tenemos escuelas que se inauguren, pero no estamos perdiendo Afganistán», según el general estadounidense.
En Afganistán hay unos 70.000 militares extranjeros, casi la mitad estadounidenses, a los que se suman unos 150.000 soldados y policías afganos en la lucha contra los talibanes, expulsados del gobierno a finales del 2001.