El Ejército turco cerrará cinco puestos fronterizos con Irak tras el ataque del Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK) que el sábado acabó con la vida de 15 soldados turcos y 23 miembros de la guerrilla kurda, según informaron ayer funcionarios en Ankara.
Un portavoz del jefe del Estado mayor turco criticó que la administración del área semiautónoma kurdo-iraquí no ayudara a combatir al PKK pese a los intentos del presidente iraquí, el kurdo Yalal Talabani. El portavoz confirmó también que dos soldados turcos continúan desaparecidos tras los combates y dijo que posiblemente estén muertos.
Después del ataque, Talabani llamó a su homólogo turco, Abdullah Gül, para proponer una reunión de expertos de seguridad de alto rango de ambas partes, en una señal de la voluntad de Irak para ayudar a Turquía a rebajar tensiones.
El ataque del PKK se produjo en el puesto de Aktütün, en la provincia de Hakkari, sureste de Turquía.