Asif Ali Zardari, confirmado como candidato al relevo del ex gobernador Musharraf
24 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Mientras continúa un duro regateo político por la sucesión de Pervez Musharraf, Pakistán sufrió ayer una nueva jornada de violencia con medio centenar de muertos en atentados talibanes y en combates del Ejército contra la insurgencia.
La jornada fue especialmente sangrienta en el valle septentrional de Swat, donde se registraron sendos atentados contra dos puestos policiales, que causaron entre 6 y 18 muertos. Un terrorista lanzó un vehículo cargado de explosivos contra el puesto de policía de Charbagh, a unos 10 kilómetros al norte de Mingora, la cabecera del distrito de Swat. La explosión fue tan potente que destruyó también viviendas y edificios de las proximidades.
Un segundo atentado se registró en la zona de Abuha, también en el valle de Swat, en el que un puesto policial que se encontraba vacío fue destruido con explosivos detonados por control remoto. Tres personas, entre ellas dos niños que jugaban en la zona, fallecieron en este ataque y varias personas resultaron heridas.
Tras los atentados, el Ejército volvió a enzarzarse en combates con los talibanes de Swat, en la conflictiva provincia de la frontera del noroeste. Los enfrentamientos se registraron en Kabal y causaron al menos 30 muertos entre los insurgentes, según el Ejército, aunque los talibanes negaron este dato y aseguraron que fallecieron tres miembros de las fuerzas de seguridad y cinco talibanes. De acuerdo con esta versión, otros seis civiles, entre ellos tres menores, resultaron heridos.
Tras la dimisión de Musharraf, el movimiento Tehrik-e-Taliban Pakistán (TTP), que aglutina a los grupos talibanes paquistaníes, ofreció al Gobierno reanudar las conversaciones de paz. No obstante, los atentados han continuado y el TTP amenazó con más ataques si continúan las operaciones del Ejército contra los insurgentes.
Sucesor de Musharraf
El gubernamental Partido Popular de Pakistán (PPP) anunció ayer a su líder, Asif Ali Zardari, como candidato a la Presidencia en sustitución de Pervez Musharraf. La votación parlamentaria para elegir al presidente se celebrará el próximo 6 de septiembre.
La directiva del PPP ya había solicitado el viernes a Zardari que fuera su candidato, pero este pidió 24 horas para tomar una decisión, tiempo que el partido ha aprovechado para intentar llegar a un consenso con su principal socio, la Liga Musulmana-N de Nawaz Sharif.
El líder de la Liga-N condicionó su apoyo a la candidatura de Zardari a la restitución este lunes de la alta judicatura expulsada por Musharraf en el 2007, con lo que acortó dos días el plazo anterior. «Es difícil poner un plazo límite para la restitución de los magistrados», dijo al respecto Rabbani, quien añadió que «Pakistán necesita estabilidad». La delegación del partido le dijo a Sharif que los jueces «no pueden ser restituidos inmediatamente», aunque ese era el compromiso del partido.