Los habitantes de Gori huyen de la ciudad, pasto de las llamas y plagada de cadáveres

Oksana Gritsenko

INTERNACIONAL

10 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los habitantes aterrorizados escapaban de la ciudad georgiana de Gori en autobús y en coche después de unos bombardeos rusos que dejaron edificios ardiendo y, según testigos, varias víctimas mortales.

Señalando con el dedo un edificio destruido por un ataque aéreo, Volodia parecía temer nuevos bombardeos en esta ciudad del norte de Georgia, la mayor de las situadas cerca de la región separatista prorrusa de Osetia del Sur, donde las fuerzas rusas y georgianas se enfrentaban. «Lo que ha ocurrido aquí hace dos horas podría volver a suceder en cualquier momento», afirmaba aterrorizada la mujer.

Otro habitante, Sergo Batamanashvili, contaba que su madre y su hermana ya han escapado de la ciudad, como centenares de habitantes sorprendidos por los ataques aéreos rusos. Pero él estaba decidido a permanecer en Gori y a engrosar las filas del Ejército georgiano. «No me iré. Este es mi país. Me uniré al Ejército mañana», advertía.

Ciudad natal de Stalin

Varios autobuses y coches llenos de personas que huían de Gori, ciudad natal del ex dictador soviético Joseph Stalin, partieron en dirección a la capital georgiana, Tiflis.

La televisión georgiana difundió imágenes de cadáveres en las calles y de edificios residenciales en llamas. También podían verse ambulancias entrando y saliendo de la ciudad. Fuera del principal hospital de Gori, decenas de familiares angustiados aguardaban las noticias sobre las víctimas de los ataques aéreos.