Ofrecen 32.000 euros por Corrés, el torturador argentino que escapó el sábado de prisión
INTERNACIONAL
El ex teniente del Ejercito Argentino, Julián «Laucha» Corres, de 56 años, que se encontraba detenido desde abril imputado por delitos contra los Derechos Humanos durante la última dictadura militar, escapó el pasado sábado de la delegación de la Policía Federal Argentina de Bahía Blanca.
El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, anticipó ayer que se ofrecerá una recompensa de 32.000 euros a quien pueda aportar datos sobre el paradero de Corres, ante el temor de que pueda abandonar el país.
El fiscal general de Bahía Blanca, Hugo Cañón, informó que Corres escapó de la delegación policial después de haber solicitado permiso para ir al servicio. Cañón dispuso la intervención de las líneas telefónicas de esa dependencia policial y tomó declaración a los miembros que estuvieron trabajando aquella noche. La investigación dio como resultado la detención de dos policías, mientras que otros nueve quedaron suspendidos de sus funciones.
Corrés fue atrapado por la Interpol el pasado 3 de abril mientras caminada por el centro de la ciudad de Buenos Aires, y días después fue trasladado a Bahía Blanca.
El ex teniente había sido identificado por varios testigos como uno de los responsables del centro clandestino de detención La Escuelita, que funcionaba en el Comando del V Cuerpo del Ejército de Bahía Blanca, donde impartía personalmente torturas con la picana eléctrica. También fue acusado de violaciones sexuales a detenidas.