El conflicto entre los productores agrarios argentinos y el Gobierno de Cristina Fernández lejos de enfriarse, se recaliente día tras día.
Mientras en el Senado se discute el proyecto oficial de las retenciones móviles a las exportaciones de soja, causa del problema, los hombres de campo decidieron celebrar el martes una marcha en el barrio de Palermo, muy cerca del centro de la ciudad, para reclamar a los senadores que no voten la ley sin modificarla.
Como respuesta, el ex presidente Néstor Kirchner anunció una contramarcha partidaria el mismo día, a la misma hora, pero en la plaza del Congreso y en «defensa del Gobierno popular de Cristina».
Muchos vieron en este desafío un paso peligroso hacia un posible enfrentamiento entre ambas partes. Los productores pidieron calma a sus seguidores, a la vez que regresaron a los laterales de las rutas como protesta.