La compañía Continental Airlines será juzgada por el accidente del Concorde que costó 113 vidas
INTERNACIONAL
La compañía aérea estadounidense Continental Airlines, dos de sus empleados, dos antiguos responsables del programa del Concorde y un antiguo directivo de la aviación civil serán juzgados en Francia por su presunta responsabilidad en el accidente del avión supersónico en julio del 2000.
La instrucción de este caso ha durado prácticamente ocho años, desde que el Concorde de Air France se estrelló poco después de despegar del aeropuerto parisino de Charles de Gaulle, lo que causó la muerte de 113 personas.
Según las conclusiones de la investigación, el siniestro tuvo su origen en una lámina metálica que se había desprendido en la pista de aterrizaje de un avión de Continental Airlines, y que provocó un reventón de uno de los neumáticos del Concord al pasar por encima, lo que a su su vez proyectó restos al depósito de queroseno, provocando el incendio.
La compañía deberá responder ante la supuesta responsabilidad a raíz de las anotaciones sobre fallos en el mantenimiento de sus aparatos registradas por unos expertos.
Los empleados John Taylor y Stanley Ford serán juzgados por haber montado mal la lámina de titanio en un avión DC-10, el primero, y por no supervisar correctamente este trabajo, el segundo; Henri Perrier y Jacques Herubel, los antiguos responsables del programa Concorde, por no haber realizado las modificaciones en el avión que eran necesarias a la vista de los incidentes que se habían producido antes del fatídico accidente; y por último, será juzgado el entonces responsable de seguridad de la Dirección General de la Aviación Civil (DGAC), Claude Frantzen.