McCain remodela otra vez su equipo de campaña por temor a perder las elecciones

Óscar Santamaría

INTERNACIONAL

04 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, ha remodelado por segunda vez en el último año la cúpula de su equipo de campaña. Al frente de ella, supervisando el día a día, ha colocado a Steve Schmidt, un veterano estratega amigo y discípulo de Karl Rove (el arquitecto de todas las victorias electorales de George W. Bush). El será quien controle todo, cualquier detalle, que ocurra en lo que queda de campaña, en su recta final de cara a noviembre. Sustituirá en el puesto a Rick Davis, quien asumirá ahora responsabilidades más vagas y más mirando hacia delante.

McCain tomó esta decisión después de que algunos de sus más cercanos colaboradores, incluido Schmidt, quien ya trabajaba codo con codo con el aspirante republicano, le advirtieran hace diez días que de seguir como hasta ahora corría grave peligro de perder las elecciones. Se referían, sobre todo, a lo que han calificado como «errores no forzados», es decir, simples equivocaciones propias, decisiones mal calculadas.

La promoción de Schmidt es la última señal del desembarco de un grupo de asesores cercanos a Rove, una de las personas que mejor conoce los entresijos del poder y cómo se mueven los hilos en Washington, todavía influyente a pesar de haber salido de la Casa Blanca el año pasado. En las últimas semanas, se han incorporado al equipo de McCain entre otros, Nicolle Wallace, estratega de comunicación de la campaña de Bush en el 2004.

Desde el equipo de McCain quitaron importancia a estos movimientos. «A los votantes no les importa el aspecto organizativo de nuestra campaña. La decisión [de promover a Schmidt] es simplemente reflejo de que entendemos que debemos redoblar esfuerzos para enfrentarnos en unas elecciones generales a Barack Obama», dijo un portavoz del aspirante republicano.