El presidente polaco, nuevo obstáculo en el camino del Tratado de Lisboa

P. Soto

INTERNACIONAL

Se niega a firmar el texto hasta que lo haga Irlanda, que lo rechazó en referéndum.

01 jul 2008 . Actualizado a las 22:10 h.

El presidente de Polonia, el ultraconservador y antieuropeísta Lech Kaczynski, ha asegurado que no piensa firmar el Tratado de Lisboa a pesar de que este acuerdo ya fue ratificado hace unos meses por el Parlamento y el Senado polacos. En una entrevista al diario polaco Dziennik, Kaczynski asegura que, tras el rechazo expresado por Irlanda en referéndum, la firma del documento «no tiene sentido ahora».

«No tiene sentido afirmar que la Unión sin la ratificación del tratado no puede ser algo serio», se defiende el presidente polaco en la entrevista, en la que añade que «la UE siguió funcionando» a pesar de la oposición de países como Irlanda, Francia y Holanda al tratado constitucional.

Sobre el argumento de que una rápida ratificación sería una señal para Europa, declara que «en Europa la política no se hace con ayuda de señales o sólo con conversaciones, a menudo telefónicas. En este sistema hay que mantenerse en una escala mayor. Para resistir hay que ser fuerte. Si no es gracias a la propia fuerza, entonces a través de acuerdos, tratados e influencias».

El mandatario polaco, así como su hermano gemelo Jaroaslaw Kaczynski, nunca manifestó demasiado entusiasmo hacia la Unión Europea (UE) y desde el primer momento puso todo tipo de trabas al proceso de elaboración del Tratado de Lisboa, porque, a su juicio, limita peligrosamente los intereses nacionales polacos. Cuando gobernó su partido Ley y Justicia (PiS) entre 2005 y 2007, los hermanos Kaczynski, Lech como presidente de la república y Jaroaslaw como jefe del Gobierno, amenazaron incluso con vetar el documento si recogía una serie de derechos para los homosexuales y no asumía explícitamente el derecho a la vida entendido como oposición al aborto y la eutanasia.