Los combates en Trípoli dejan ocho muertos y hacen temer una nueva crisis en el Líbano

Omar Ibrahim

INTERNACIONAL

24 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los choques armados entre grupos rivales arreciaron ayer en la ciudad de Trípoli, acentuando el temor de que el Líbano vuelva a sumirse en la violencia en momentos en que la oposición y la mayoría tienen dificultades para formar un gobierno de unión nacional. Los enfrentamientos dejaron ayer tres muertos, lo que eleva a ocho la cifra de víctimas mortales desde que el domingo estallaran los tiroteos, mientras que la de los heridos asciende a 45.

Los choques enfrentan a suníes -partidarios de la mayoría antisiria apoyada por Occidente- y alauíes (una rama del chiismo), fieles al Hezbolá, puntal de la oposición respaldada por Siria e Irán.

Tras unas horas de calma, gracias a un acuerdo que incluía una retirada de los combatientes y el despliegue del Ejército, se reanudaron los combates, que continuaron ayer con lanzacohetes y armas automáticas en los barrios populares de Bab al Tebbaneh y Jabal Mohsen. Mientras el Ejército tomaba ayer posiciones alrededor de la zona y los civiles se escondían en los refugios, varias casas y una estación de gasolina eran presas de las llamas.