El Gobierno colombiano ofrece diálogo al nuevo jefe de las FARC

M. P.-P

INTERNACIONAL

El ministro de Exteriores entiende que la muerte de Tirofijo «es el comienzo del fin para la guerrilla»

27 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La muerte del comandante en jefe y fundador de las FARC, Manuel Marulanda, «es el comienzo del fin para la guerrilla y podría facilitar la liberación de los secuestrados», aseguró ayer el titular de Exteriores colombiano, Fernando Araújo. Ese optimismo también fue mostrado por el titular de Interior, Carlos Holguín, al asegurar que «si Cano [el sucesor de Marulanda] quiere, está abierta la puerta de la paz», y por el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, quien afirmó que «el Gobierno está dispuesto a negociar».

La actitud triunfalista del Gobierno ante la muerte natural de Marulanda parece estar haciéndose eco en la población y en especial entre los familiares de los secuestrados, que han expresado sus esperanzas en la tendencia menos guerrerista del nuevo líder, Alfonso Cano. Sin embargo, analistas que conocen bien las FARC no creen que vaya a haber grandes cambios.

«Inicialmente no va a haber ninguna modificación apreciable. El secretariado de las FARC es un cuerpo muy jerárquico y no van a mostrar debilidad», explicó a La Voz Carlos Eduardo Jaramillo, ex negociador en el fallido proceso de paz de 1991.

Reclaman el cadáver

Pese a que las FARC anunciaron el nombramiento de Cano hace solo dos días, todo apunta a que la decisión fue tomada hace tiempo. Incluso llamó la atención la celeridad con que el grupo confirmó la muerte de su líder, cuya familia reclama ahora su cadáver.

Indiscutiblemente, las FARC están debilitadas, como indica incluso el remoto lugar donde murió Tirofijo, y es obvio que el liderazgo de Cano supone un pequeño giro, pues se trata un graduado de universidad que siempre ha manejado la parte política. Sin embargo, no implica una negociación cercana. «Yo no identificaría a Cano como el ala moderada, porque es muy radical en sus planteamientos», opina Román Ortiz, académico experto en el conflicto.

Colombia está expectante y deseando que no se cumpla la profecía de Tirofijo cuando dijo que sin él las FARC seguirían lo mismo.