La junta militar prorroga otros seis meses el arresto domiciliario de Aung San Suu Kyi
INTERNACIONAL
18 seguidores de la líder opositora han sido encarcelados cuando se dirigían a la casa de la política.
27 may 2008 . Actualizado a las 20:17 h.La junta militar que gobierna Myanmar (la antigua Birmania) ha prolongado, sin justificación alguna, el arresto domiciliario de la líder de la oposición Aung San Suu Kyi por otros seis meses. Mientras tanto, organizaciones de ayuda internacionales acusaron una vez más al régimen de seguir poniendo obstáculos a las actividades de ayuda a las víctimas del ciclón Nargis a pesar de las promesas en sentido contrario.
Antes de prolongar el arresto domiciliario a la Premio Nobel de la Paz de 62 años, los militares hicieron detener a 18 seguidores de la oposición en la ciudad de Rangún que se dirigían a la casa de Suu Kyi. La policía rodeó el recinto en que reside la líder de la oposición ya por la mañana, para evitar protestas con motivo del 18 aniversario del triunfo de la oposición en las elecciones.
Suu Kyi ganó con su Liga Nacional por la Democracia las elecciones presidenciales del 27 de mayo de 1990. Los militares, sin embargo, ignoraron el resultado y mantuvieron a Suu Kyi en arresto domiciliario desde entonces en total doce años. El último período de arresto domiciliario ininterrumpido se inició el 30 de mayo del 2003.
Un comunicado de la LND ha reclamado a la junta la inmediata liberación de Suu Kyi y del vicepresidente del partido, Tin Oo, «que están detenidos en sus casas por sus continuos esfuerzos por la democracia y los derechos humanos en este Estado». La oposición recordó además que la ley birmana permite mantener bajo arresto domiciliario a alguien sin acusación oficial un máximo de cinco años.
La junta militar de Myanmar fue duramente criticada la semana pasada por negarse a permitir la entrada a la ayuda extranjera para las víctimas del ciclón «Nargis», que causó la muerte a 130.000 personas a principios de mayo. Unas 2,4 millones de personas necesitan ayuda urgente, según estimó la ONU.
Según infirmó hoy la organización de ayuda a la infancia alemana Kindernothilfe, unos 300 refugiados se ahogaron, luego de que los militares reunieran hace unos días a supervivientes del ciclón en tres embarcaciones, que naufragaron luego cerca de Bogalay.
Los militares están evacuando los campos de refugiados en la región afectada por la catástrofe. La organización de ayuda habló hoy de acciones apresuradas. «Es definitivamente demasiado pronto y sólo dificulta innecesariamente las medidas de ayuda».
Los estados vecinos a Myanmar, en tanto, reclamaron un acceso más rápido a las regiones afectadas. El relajamiento de las condiciones para obtener una visa, prometido por la junta a los empleados de organizaciones internacionales, se está implementando muy lentamente, criticó en Bangkok Surin Pitsuwan, secretario general de la Asociación de Estados del Sudeste Asiático (ASEAN). A las palabras del gobierno birmano deben seguir ahora «hechos concretos», reclamó.