Barack Obama planea proclamar su victoria tras las primarias de hoy en Kentucky y Oregón
INTERNACIONAL
Barack Obama, senador de Illinois y aspirante demócrata a la Presidencia de EE.?UU., tiene fama de impaciente. Lo puso en evidencia en el 2002, cuando, a pesar de aquellos que lo instaban a aguardar su turno, decidió lanzarse a la carrera por un sillón en el Congreso. Esa impaciencia parece dispuesto a demostrarla de nuevo tras la celebración hoy de las primarias en Kentucky y Oregón, y en la noche local (madrugada en España) anunciar su victoria tras hacerse con la mayoría de delegados electos, según asegura el diario digital Político. Obama necesita solo 17 delegados más para hacerse con la mayoría, y hoy están en juego 103.
«Cuando los votos se cuenten esta noche estaremos preparados para erigirnos como los ganadores del voto popular», aseguraba un correo electrónico enviado ayer por el senador a todos sus seguidores. «Esto significa que la gente ha hablado y que están listos para el cambio», concluía el correo, que no hacia referencia, sin embargo, a los más de 200 superdelegados que todavía permanecen indecisos y que son considerados claves para el resultado final.
Resistencia de Clinton
Incapaz de aguantar hasta el 3 de junio -fecha en la que finaliza el proceso electoral-, las prisas del candidato conseguían provocar la ira de Hillary Clinton, quien en otro correo electrónico enviado a sus seguidores aseguró que «la intención de Barack Obama de proclamarse ganador es una bofetada en la cara a los 17 millones de electores que en su día votaron por mí». Empeñada en no tirar la toalla «hasta que todos los estadounidenses hayan podido votar», el correo de Clinton hacía referencia también a uno de las cuestiones más confusas de todo el proceso: ¿Cuántos delegados reales hacen falta para asegurar la nominación? Esta polémica, que lleva meses enfrentando a los dos candidatos, es ahora la única excusa que mantiene en la pugna a Clinton.
Y es que, si bien Barack Obama ha cifrado en 2.025 el número de representantes suficientes para cantar victoria, en el equipo de Clinton el número mágico se eleva a 2.210, ya que también cuenta los representantes de Míchigan y Florida.
A la espera de que el próximo día 31 el comité del Partido Demócrata decida si admite o no a los delegados de estos estados, excluidos en un principio por adelantar sus comicios, Obama ha decidido seguir su camino y «mirar a John McCain como el siguiente rival».