La ayuda a las víctimas del ciclón Nargis sigue llegando a la zona más afectada del delta del río Irrawaddy, pero aún es absolutamente insuficiente para cubrir las necesidades básicas. Las regiones más apartadas siguen completamente aisladas del mundo. Además, según los meteorólogos de la región, en las próximas horas pueden llegar nuevas tormentas y fuertes lluvias. Esta predicción, en una zona que ya se encuentra inundada, constituye el «peor escenario posible», en opinión de la Cruz Roja.
En este escenario, las autoridades birmanas admiten ahora una cifra de 60.000 muertos y desaparecidos. Ayer se intensificó la presión internacional para que la Junta Militar permita la distribución de ayuda. Con este fin, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, convocó, presionado por países como el Reino Unido, una reunión para examinar una estrategia más eficaz de ayuda humanitaria.
El Programa Mundial de Alimentos está estudiando la posibilidad de atender las zonas más alejadas desde el aire. Hasta ahora, ya entregó raciones de comida a unas 50.000 personas. Pero otras 750.000 aún no recibieron nada.
El portavoz de Unicef en Alemania, Rudi Tarneden, advirtió de la existencia de «cazadores de niños» en los campos de refugiados. Existe preocupación con respecto a las familias que son separadas y los niños que quedan solos. «La evacuación de las personas se está realizando sin ningún tipo de plan», afirmó.
En la zona más afectada están ayudando particulares, dado el lento progreso de las actividades de los militares. Un empresario, que repartió botellas de agua y galletas, dijo que sus empleados reunieron de sus bolsillos unos cien dólares. Algunos voluntarios privados fueron interceptados en los bloqueos de las carreteras y enviados de regreso a sus casas.
Mientras, en Tailandia, Malaisia y en todo el mundo, cientos de expertos en catástrofes esperan desde hace más de una semana una visa.
El comisario europeo de Ayuda Humanitaria, Louis Michel, desplazado a Birmania, alertó del riesgo de una hambruna tras la destrucción de los depósitos de arroz.