El primer ministro británico, Gordon Brown, presentó ayer un paquete de medidas sociales, en un intento por recuperar el apoyo del electorado tras el reciente descalabro en las municipales de Inglaterra y Gales.
Estas medidas -anticipo del próximo programa legislativo- han sido vistas por la oposición como un intento por ocultar el rotundo fracaso del actual programa legislativo. «¿A quién puede sorprender que el premier quiera hablar ya del programa legislativo del próximo año?», se preguntaba ayer el líder tory , David Cameron, en la Cámara de los Comunes.
Una de las medidas es la ley del ahorro, según la cual por cada libra esterlina que ahorre cada uno de los ocho millones de británicos de bajos ingresos, el Gobierno contribuirá con otra libra. Anunció también una nueva reforma de los sistemas de salud y de educación, donde los británicos tendrán más participación en su funcionamiento.