07 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
El primer ministro irlandés, Bertie Ahern, confesó ayer que le hubiese gustado quedarse un año más al frente del Ejecutivo de Dublín, puesto que abandonó ayer por su supuesta implicación en un caso de corrupción urbanística.
«Pero bueno, al fin y al cabo, hay que valorar todas las cosas y sentía que este era el momento de irse», dijo. Añadió que tenía previsto dejar el cargo después de las elecciones locales del 2009. Ahern logró en junio del 2007 un tercer mandato consecutivo, pero supuestas anomalías en sus finanzas y la presión de la oposición lo obligaron a dimitir en abril.