El primer ministro israelí, Ehud Olmert, fue interrogado ayer durante 90 minutos por detectives de la Unidad Nacional de Fraude de la Policía en relación con un supuesto caso de corrupción. La radio pública informó de que la que fue directora de la oficina de Olmert, Shula Zakén, también es investigada por el mismo caso.
Olmert ha sido interrogado por la policía en varias ocasiones en el pasado, en relación con al menos tres casos de corrupción, aunque nunca ha sido llevado ante la justicia.
La edición electrónica del diario Yediot Aharonot menciona que Olmert ha sido interrogado ahora bajo sospechas de cohecho, por supuestamente recibir dinero de un empresario americano residente en Israel, y que según ese medio de comunicación está cooperando con la investigación.
El periódico agrega que las cantidades recibidas suman una pequeña fortuna y que los pagos, en efectivo, se produjeron en varias ocasiones, tanto en Israel como en el extranjero.
Olmert fue interrogado en octubre por existir sospechas de que actuó de forma inapropiada cuando era ministro de Industria. También es sospechoso de haber cometido varios delitos de corrupción, entre ellos de abuso de poder y cohecho en la privatización de uno de los grandes bancos de Israel, o de presuntas irregularidades en beneficio de activistas y miembros del partido derechista Likud.
Otra investigación trató de esclarecer si se benefició de su cargo al comprar una vivienda en Jerusalén por un precio mucho más bajo del normal a cambio de impulsar la construcción de ese proyecto de viviendas.