Leterme trata de evitar una nueva crisis entre flamencos y valones

J. O.

INTERNACIONAL

26 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El primer ministro belga, el democristiano flamenco Yves Leterme, se comprometió ayer a iniciar contactos con todas las formaciones políticas para evitar que la minoría francófona le retire su apoyo, tal y como ha amenazado, y provoque una nueva crisis política en el país, que se sostuvo con un Gobierno en funciones desde las elecciones de junio del 2008 hasta el pasado mes de marzo.

Los partidos francófonos que acompañan a Leterme en el Gobierno le exigen que impida que el Parlamento debata la segregación de Bruselas de varios municipios flamencos habitados mayoritariamente por francófonos, que perderían su derecho a elegir en las elecciones a candidatos de su lengua y que verían mermados otros derechos lingüísticos, como el de ser atendidos y juzgados en su idioma en los tribunales locales.

Esa posibilidad fue aprobada en comisión el pasado mes de noviembre, en una polémica sesión en la que, por primera vez en la historia del Parlamento belga, los partidos neerlandófonos votaron en bloque contra los francófonos, que decidieron entonces ausentarse de aquella reunión. Leterme aseguró ayer que negociará con todas las partes en conflicto «para evitar incidentes y dificultades suplementarias».