Uno de los terroristas suicidas de Londres filmó la despedida de su hija meses antes de la masacre
INTERNACIONAL
Podía ser una imagen tierna y entrañable. Un padre joven con su hija en brazos filmándose ante un espejo; 80 segundos que, sin embargo, causan desconcierto y horror cuando se oye al progenitor despedirse de su pequeña porque se va a la guerra en Afganistán y se sabe que es la persona que unos meses más tarde lideró los atentados suicidas del 7 de julio del 2005 en Londres, que causaron la muerte a 52 personas.
El vídeo fue mostrado ayer como prueba de la Fiscalía en el tribunal de Kingston (Londres), donde se juzga a tres hombres acusados de complicidad en los ataques. En él se ve a Mohamad Sidique Khan, líder del grupo de mártires islamistas, frente a un espejo filmándose a sí mismo y acariciando los cabellos de su hija Maryan, que, ajena al drama, trata de agarrar la cámara de vídeo.
«Cariño, ya no queda mucho tiempo. Voy a echarte mucho de menos, te quiero, has sido la mayor felicidad de mi vida. Tú y tu mamá habéis sido una joya», asegura el terrorista Khan a su bebé de seis meses, casi en un murmullo, sentado en la cama de la casa de la familia de su mujer y con la niña en su regazo.
«Aprende a luchar»
Khan agrega: «Cuida de tu madre y aprende a luchar cuando seas mayor». En otro momento besa la cabeza del bebé y le dice: «Lo más importante es que te encomiende a Alá y que Alá cuide de ti. Hago lo que hago por el islam, no por motivos materiales [?] Me gustaría haber formado parte de tu vida, especialmente en los próximos meses, cuando aprendas a caminar y a hablar, pero tengo que hacer esto para nuestro futuro, es lo mejor, es lo más importante». Y finaliza: «Sé fuerte, aprende a luchar; luchar es bueno».
La grabación se realizó poco después de que Khan hubiera rezado sus oraciones a las 6 de la mañana el 16 de noviembre del 2004. Dos días más tarde viajó a Pakistán para luchar contra los militares británicos y norteamericanos en Afganistán. Pensaba que nunca regresaría, por lo que pidió que se retrasara su viaje hasta después de mayo de ese año, cuando nació su hija.
Al poco de que Khan llegara a Pakistán junto a Shehzad Tanweer, Al Qaida cambió sus destinos. Les encomendó atacar el Reino Unido desde dentro y regresaron en febrero del 2005. Cinco meses más tarde perpetraron los atentados de Londres. La mujer de Khan, Hasina Patel, entregó el vídeo de su marido a un amigo, y este, a la policía, tras los atentados del 7 de julio. Khan murió en la parada del metro de Edgware Road.