El presidente Nicolas Sarkozy y el premier británico Gordon Brown pidieron ayer una mayor transparencia a los bancos y a los mercados financieros en un esfuerzo por poner fin a la actual caída de los mercados crediticios y evitar que se vuelva a producir una crisis con repercusiones globales.
«Hemos acordado la necesidad de una mayor transparencia en los mercados financieros para asegurar que los bancos muestren rápidamente la escala de sus deudas y para encontrar la manera en la que ofrecer a los inversores una mayor certeza en las valoraciones de sus complejos bienes financieros», indica un comunicado emitido tras la reunión de los dos mandatarios.
También convinieron «actuar para asegurar una prosperidad global en un turbulento mercado global reformando el Fondo Monetario Internacional, para que pueda servir de primera alarma para el sistema financiero internacional y la economía mundial». La propuesta de Sarkozy de que Londres organice otra reunión en octubre entre las cuatro grandes economías europeas sobre la situación de los mercados fue recibida con dudas. Los británicos prefieren esperar y ver qué sucede antes.