Chipre da el primer paso hacia la reunificación con la apertura de la calle Ledra, símbolo de su división

Takis Tsafos

INTERNACIONAL

23 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La primera reunión entre el presidente de Chipre, Dimitris Christofias, y el líder turcochipriota, Mehmet Ali Talat, dejó el viernes algo más que un acuerdo para reabrir la calle Ledra, símbolo de la división de la isla: junto a la histórica vía, los chipriotas recuperan ahora la perspectiva de un fin al conflicto. «Es una nueva etapa», sostuvo Talat.

En las conversaciones se acordó crear grupos de trabajo que comenzarán a negociar de inmediato bajo el amparo de la ONU. «Hemos bebido café chipriota», ilustró Christofias: la solución, venía a decir el líder de izquierda, saldrá del seno de la isla y no será dictada desde el extranjero.

«No hablamos sobre la solución. Hablamos sobre el proceso que podría llevar a esa solución», indicó Talaf en un intento por contener la ola de optimismo en ambas partes de la isla.

La prensa reaccionó de forma positiva y entre los más antiguos residentes de Nicosia dominaba la fascinación: «Apenas puedo creerlo. Cuando era niño, hace 40 años, jugaba con chipriotas turcos del otro lado de la calle», evocó en la parte griega de la capital Andreas Stylianou, de 54 años.

La principal calle comercial de Nicosia hasta 1963 será reabierta en pocos días. Antes habrá que restaurar una serie de viviendas que padecen daños estructurales. La apertura de la puerta de Brandemburgo de Nicosia, como la llaman los isleños, no resuelve el problema de Chipre, pero constituye un primer paso.

La Comisión Europea mostró ayer su satisfacción por las negociaciones.