Cheney tiene previsto reunirse con el jefe de las tropas estadounidenses en Irak, general David Petraeus, y con el embajador Ryan Crocker, además de entrevistarse con el primer ministro Nuri Al Maliki y otros responsables iraquíes.
17 mar 2008 . Actualizado a las 13:44 h.El vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, realizó este lunes una visita inesperada a Bagdad con el fin de convencer a los responsables iraquíes de dar impulso a la reconciliación política, considerada esencial por Estados Unidos para la pacificación del país. Este viaje se produce tres días antes del quinto aniversario del inicio de la intervención militar estadounidense en Irak, el 20 de marzo del 2003.
Cheney fue uno de los principales artífices de esta operación, que con el tiempo se ha vuelto muy impopular en Estados Unidos.
Cheney se reunió por la mañana con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, y con los principales responsables estadounidenses en el país del Golfo, como el general David Petraeus y el embajador Ryan Crocker. También tiene previsto un encuentro con el presidente Jalal Talabani.
Según fuentes de su entorno, esta visita, rodeada de un importante dispositivo de seguridad, permitirá al vicepresidente hacerse una idea de los cambios acontecidos en Irak desde su última visita, en mayo del 2007. La llegada de refuerzos estadounidenses, el alistamiento de combatientes suníes como auxiliares de seguridad y una tregua de la principal milicia chií trajeron consigo un descenso considerable de la violencia en Bagdad y en el oeste del país.
No obstante, una serie de atentados sangrientos recientes hacen temer un recrudecimiento de los ataques en la capital de Irak, un país carcomido por una violencia política e interreligiosa que se ha cobrado decenas de miles de vidas de civiles desde 2003. Poco después de la llegada de Cheney, Bagdad se estremeció por una explosión de gran potencia, de origen desconocido. A media mañana se oyó otra explosión, debida a un disparo de mortero contra la altamente protegida
Reconciliación política
Impulsar la reconciliación política es la principal meta de la visita de Cheney. En una entrevista reciente con el 'Washington Post', el general Petraeus recalcó que el nivel de entendimiento entre las facciones está lejos de ser satisfactorio. Esta lentitud preocupa sobremanera a Washington por considerar que el despliegue de unos 160.000 militares estadounidenses en Irak debería haber creado las condiciones de seguridad necesarias para alcanzar un acuerdo político sólido entre los diferentes protagonistas.
Cheney exhortará a los responsables iraquíes , afirmó un responsable estadounidense que pidió el anonimato. El Parlamento iraquí votó recientemente varias leyes esenciales sobre el poder de las provincias, las elecciones regionales de octubre y la reinserción de los funcionarios y militares del régimen de Sadam Hussein, derrocado por la invasión.
El general Petraeus y el embajador Crocker presentarán en abril un nuevo informe al Congreso estadounidense sobre la situación en Irak, donde la guerra mató a casi 4.000 militares estadounidenses y costó al menos 400.000 millones de dólares. El conflicto iraquí se ha convertido en uno de los temas más polémicos de la campaña por las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos.
El candidato republicano con más posibilidades de ser investido por su partido, John McCain, defensor a ultranza de la guerra, también se encuentra de visita en Bagdad. Irak es la primera etapa de la gira de Cheney por Oriente Próximo, dedicada a paliar la influencia de Irán en la región y a fomentar el proceso de paz israelo-palestino.