Bertrand Delanoë se garantiza la reelección para la alcaldía de París al integrar a los ecologistas
11 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Con un 7% de los votos, el centro tiene la clave para decantar a derecha o izquierda un buen número de ciudades francesas en la segunda vuelta de las municipales. Los socialistas esperan confirmar el próximo domingo la victoria que apuntan los resultados de la primera vuelta y se muestran divididos en la búsqueda de aliados.
El primer ministro conservador, François Fillon, tiene claro que desea un intercambio con el partido del centrista François Bayrou. Ayer lanzó abiertamente su oferta desde uno de los distritos de París donde peligra la mayoría de la UMP: «Si los responsables del Modem aceptan sostener las listas de la mayoría presidencial, naturalmente sostendremos a los candidatos del Modem cuando estén en posición de mantenerse».
La UMP de Sarkozy los necesita especialmente en Marsella y Toulouse, donde los resultados han sido especialmente reñidos. A cambio de una negociación global, ofrecen la alcaldía de Pau. Bayrou ha dicho no a esta «maniobra electoral» y prefiere arriesgarse a perder en unas triangulares.
También los socialistas han hecho maniobras de acercamiento al centro, pero de momento los pactos se están cerrando con verdes y comunistas. En París, Bertrand Delanoë se ha garantizado la reelección con la integración de los ecologistas, y el Modem se presentará como tercero en discordia en los tres distritos donde superó el 10% de los votos.
En Estrasburgo, el candidato socialista Roland Ries también se apoyará en los votos verdes para reconquistar el ayuntamiento que la derecha le arrebató hace siete años.
Después de la advertencia de la primera vuelta, el secretario general de los socialistas, François Hollande, pidió ayer la sanción a Nicolas Sarkozy para el domingo.
Los dirigentes conservadores rechazan que hubiera censura alguna hacia la política del Gobierno basándose en los buenos resultados obtenidos por 15 de los 22 ministros y secretarios de Estado que concurren a estas elecciones.
Nicolas Sarkozy podría romper su silencio en un desplazamiento que realizará hoy a Toulon, en principio para hablar de inmigración e integración. De momento, es el primer ministro Fillon quien continuará llevando el peso de la campaña.
Por su parte, la ultraderecha de Le Pen ha conseguido finalmente recuperar parte de los votos que Sarkozy se llevó prestados en las presidenciales de hace diez meses y logra llegar a la segunda vuelta en siete ciudades de más de 30.000 habitantes, entre ellas Persignan y Calais. En Marsella ha conseguido colarse incluso en uno de los distritos más disputados.