El poder desgasta al partido de Merkel, que pierde otro estado

Juan Oliver

INTERNACIONAL

26 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El partido de la cancillera alemana, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), perdió el pasado domingo la mayoría absoluta en el pequeño e industrioso estado de Hamburgo, al noroeste del país. La formación de Angela Merkel ganó las elecciones por una holgada diferencia (42,6%), pero perdió casi cinco puntos y la opción de gobernar en solitario.

Los comicios se llevaron a cabo en pleno escándalo por las evasiones fiscales a Liechtenstein, pero la CDU se pregunta por qué languidece lentamente en cada convocatoria a las urnas. Desde que Merkel le ganó en el 2005 por la mínima las generales al socialdemócrata Gerard Schröder, Alemania ha salido con solvencia de la crisis, ha recuperado su déficit, crece, crea empleo y es de nuevo el corazón de la UE. ¿Por qué no saca Merkel más rendimiento al poder?

La explicación puede hallarse en el colorido abanico de pactos que su partido ha establecido a todos los niveles. Gobierna en coalición con el SPD en el Ejecutivo federal y en cuatro estados, y le ha dado el poder a los socialdemócratas en otros dos, pero en tres más ha optado por unirse a los liberales. Así que su electorado puede sentirse ahora descentrado, ante la dificultad de la CDU para diferenciarse de sus aliados allí donde tiene el mando, y para hacer oposición creíble en las instituciones en las que no gobierna. Y el puzle se complica. En Hamburgo, los democristianos estudian ahora mantener el poder mediante una alianza con Los Verdes. Lo nunca visto.