Aunque al Corte Inglés le moleste y a los fabricantes de bombones les agrie la dulzura hay cosas que es mejor aclararlas por delante: San Valentín no fue un celestino sino un disidente político. Concretamente cuenta la leyenda que el patrón de corazones consiguió su lugar en la historia tras contradecir al dirigente romano Claudio III quien, preocupado por sus malos resultados en el campo de batalla, había prohibido a los soldados unirse en el santo matrimonio. Opositor convencido el ?santo? decidió entonces celebrar secretas ceremonias utilizando el único arma permitida en las guerras y el amor: las debilidades del contrario.
Sabedor del odio que infundaba en sus feligreses la figura del emperador , su estrategia era utilizada también estos días por el partido demócrata estadounidense quien decidía celebrar el 14 de febrero rememorando los mejores momentos entre George W Bush y candidato republicano John McCain. Un homenaje en formato de video en el que se pone de relevancia todos los puntos en común del ex gobernador de Arkansas con el que ha sido calificado como ?el peor presidente de todos los tiempos?-?¿Vas a votar otra vez por él??-preguntan malévolos los políticos azules.
Efectismos aparte lo cierto es que el montaje queda lejos de reflejar la verdadera relación entre ambos republicanos, enemigos reconocidos hasta hace muy pocos días. Enfrentados por primera vez en el año 2000, cuando ambos combatían por la nominación oficial. McCain nunca le perdonó al hijo del presidente haber insinuado en campaña su posible paternidad de una niña negra. Quizá por eso decidió votar en contra de sus políticas fiscales, oponerse a la tortura en Guantánamo y no respaldar la prohibición del matrimonio homosexual. Un alarde de independencia que podría pasarle factura ahora entre el ala dura del partido, reacios a encumbrar a un posible liberal ??John es un verdadero conservador?-intervenía su antiguo oponente en un intento a unir a los llamados ?elefantes?. También Mitt Romney, tercero en discordia, decidía ayer sustituir el peluche por todos sus delegados en juego a favor del candidato-?Hoy apoyo a John McCain?-dijo el mormón henchido de amor mientras en el aire flotaban votos señores, no corazones.