Tres tiroteos en menos de 24 horas en distintos lugares de Estados Unidos dejan un saldo de diez muertos

Tatiana López

INTERNACIONAL

09 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Estados Unidos vivió ayer una de sus jornadas más violentas, después de que diez personas resultaran muertas y una gravemente herida en tres tiroteos ocurridos en distintos estados del país.

El primer incidente tuvo lugar a media tarde del pasado jueves, cuando un hombre armado irrumpía en el instituto católico de Portsmouth, en el estado de Ohio, y hería de gravedad a su ex mujer en presencia de sus alumnos. Tras abandonar el centro educativo el agresor, identificado por la policía como William Michael Lane, regresó a su casa y se quitó la vida con la misma pistola con la que había atacado a su ex pareja, quien anoche continuaba en estado crítico.

Apenas unas horas después de este suceso, otro hombre de mediana edad abría fuego en el salón de actos del Ayuntamiento de la pequeña localidad de Kirkwood, en la periferia de San Luis, y mataba a cinco personas antes de ser abatido por la policía. Según la periodista local Janet McNichols los disparos tuvieron lugar en el transcurso de una reunión del consejo municipal. Fue entonces cuando Charles Lee Cookie, asistente habitual de los plenos, se personó en la sala «gritando algo de matar al alcalde, y comenzó a disparar indiscriminadamente», aseguró Nichols, quien se encarga de cubrir para un periódico local todas las reuniones del consistorio.

La última tragedia tenía lugar a primera hora de ayer, cuando una estudiante de la Universidad Técnica de Baton Rouge, en el estado de Luisiana, se quitaba la vida con un arma no sin antes asesinar a dos de sus compañeras de clases.

Este suceso es el último en unirse a la lista de matanzas en centros docentes estadounidenses que en los últimos meses han copado las portadas nacionales. A mediados de diciembre, por ejemplo, seis estudiantes fueron tiroteados cuando bajaban del autobús escolar en la localidad de Las Vegas. En octubre pasado un joven de 14 años, que había sido expulsado por mala conducta, hirió a cinco personas en el estado Cleveland, para posteriormente suicidarse.

Seis meses antes, en abril, se produjo el trágico tiroteo en la Universidad Técnica de Virginia, en el que Cho Seung Hui mató a 32 estudiantes.