David Hicks, el «talibán australiano», que estuvo preso más de cinco años en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba), salió ayer en libertad de la cárcel de Adelaida (sur de Australia), donde ingresó en marzo tras declararse culpable de terrorismo.
El letrado de Hicks, de 32 años y natural de Adelaida, David McLeod, leyó un comunicado en su nombre en el que se disculpó por no hablar con la prensa durante un año, tal y como prometió a las autoridades para poder salir de Guantánamo y cumplir el resto de su condena en Australia. «Es mi intención mantener con honor ese acuerdo y no quiero hacer nada que tenga como resultado regresar aquí [a la cárcel]», dijo Hicks por medio de McLeod.
Hicks añadió que su objetivo es reinsertarse. No podrá salir de Australia ni poseer un teléfono móvil. Padre de dos hijos, Hicks fue capturado en Afganistán por la Alianza del Norte en el 2001 y entregado a los militares estadounidenses por 685 euros.