10 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.
La relación del candidato republicano Rudolph Giuliani con Kerik le va a salir cara. El embarazoso episodio le ha salpicado de lleno y dañará sus aspiraciones presidenciales. Pocos son los que lo dudan, aunque queda por ver cuánto le afectará.
De momento, sus oponentes, tanto los demócratas como los propios republicanos a los que se enfrenta en las primarias de su partido ya han abierto fuego. El primero, su rival John McCain, quien ha dicho que lo ocurrido es razón más que suficiente para «dudar» sobre la idoneidad de Giuliani para ocupar la Casa Blanca.