Ocho ex países comunistas de Europa del Este y Malta recibieron ayer luz verde para sumarse al espacio sin control de fronteras Schengen a partir del próximo 21 de diciembre, una decisión muy esperada por los Estados que se incorporaron a la UE en el 2004, menos Chipre, que ha pedido una moratoria.
Estonia, Lituania, Letonia, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia y Malta «cumplen con las condiciones necesarias» para la supresión de los controles permanentes en las fronteras terrestres y marítimas con sus socios de la UE, según un texto adoptado por los ministros europeos de Interior. En los aeropuertos, los controles se mantendrán hasta el 30 de marzo del 2008 por razones prácticas, ya que la separación de los vuelos Schengen y el resto es efectuada por las aerolíneas al cambiar los horarios de invierno y verano en esa fecha.
A partir de las vacaciones de Navidad y Año Nuevo se podrá viajar por tierra sin controles de identidad desde Tallin (Estonia) hasta Lisboa, lo que debería facilitar el turismo y la actividad económica, en especial en las zonas fronterizas.