La subida del nivel de las aguas por una corriente del Mar del Norte puede poner en peligro a la población de Great Yarmouth.
09 nov 2007 . Actualizado a las 15:42 h.Miles de personas han sido evacuadas en varias localidades costeras del este de Inglaterra ante el temor de inundaciones por la subida del nivel de las aguas, informó hoy la Agencia británica de Medio Ambiente (EA, siglas en inglés).
Según la EA, la subida del nivel de las aguas por una corriente del Mar del Norte puede poner en peligro a la población de Great Yarmouth, en el condado de Norfolk, y otras localidades del condado de Suffolk (este), además de causar daños materiales.
Las autoridades han puesto asimismo en alerta a las poblaciones de otros lugares costeros de los condados de Lincolnshire, Essex, North Yorkshire y Kent (este de Inglaterra).
Se espera que Great Yarmouth sea el área más afectada por la subida del nivel del mar.
«Hay aún un riesgo de inundaciones alrededor de la costa. La buena noticia es que de momento las defensas de inundaciones no han sido superadas, si bien algunas carreteras de la costa están inundadas, pero eso puede ser por una combinación de la acción de las olas y los vientos», dijo hoy un portavoz de la EA. La EA puntualizó que, de momento, el nivel de las aguas no es tan alto como se temía en un principio.
La pasada noche, los expertos compararon la actual situación meteorológica en el este inglés con las inundaciones de 1953, cuando cientos de personas murieron y gran parte del este de Inglaterra quedó bajo las aguas.
El primer ministro británico, Gordon Brown, presidió hoy una reunión del denominado comité de emergencia Cobra para analizar con otros ministros la situación en el este de Inglaterra.
La Policía y representantes de los ayuntamientos de las localidades de Norfolk fueron anoche casa por casa para advertir a la población de que debía abandonar sus hogares.
Numerosas personas han pasado la noche en centros comunitarios y escuelas, pero otras han optado por quedarse en la planta alta de sus casas, informaron hoy las fuerzas del orden. En el este inglés, hasta treinta escuelas fueron cerradas como medida de precaución.
El ministro británico de Medio Ambiente, Hilary Benn, señaló anoche que se hace todo lo posible para ayudar a la población, pero reconoció que nadie puede anticipar cómo afectará la marea a las áreas costeras.
En Londres, la barrera de ingreso al río Támesis (este) fue cerrada el jueves, por lo que se podrá contener la subida del nivel de las aguas y la ciudad estará «segura», según Andy Batchelor, responsable de supervisar la zona.