A tan sólo tres meses de que se celebren las elecciones primarias del Partido Demócrata norteamericano, la senadora de Nueva York, Hillary Clinto, encabeza la lista de los más deseados y se proclama como la candidata más «rica» de la contienda.
Al menos un 50% de los votantes demócratas en Estados Unidos respaldan en estos momentos la candidatura de Hillary Clinton. La cifra, que forma parte de una encuesta publicada ayer por el periódico USA Today , refuerza la buena época que vive la antigua primera dama reconvertida en el «caballo ganador» de su partido a menos de tres meses de las elecciones primarias.
Imparable en su ascenso hacia la Casa Blanca según este estudio, para cuya elaboración se entrevistó a 272 republicanos y 304 demócratas, «la senadora de Nueva York continúa aventajando a su principal rival, Barack Obama, quien en estos momentos tan sólo cuenta con un 21% de apoyo entre su electorado». Un dato que, si bien no pilló por sorpresa a los contrincantes, pues ya la semana pasada otra encuesta reveló una ventaja de 20 puntos a favor de Clinton en el estado de New Hampshire, sí logró desatar la euforia en el equipo de la senadora.
Ataques de los compañeros
«Este último estudio demuestra que ninguno de los ataques de sus compañeros de partido han hecho efecto», comentaba para la prensa Mark Penn, jefe de estrategia de Hillary. Criticada desde sus propias filas, su decisión de apoyar la invasión de la guerra de Irak ha sido aprovechada tanto por el senador de Illinois como por su antiguo colaborador John Edwards. Ninguno de los «golpes bajos» asestados a la mujer de Bill Clinton parecen, sin embargo, tener efecto ni en su imagen ni en su cuenta bancaria.
Lejos de obtener el efecto deseado, Hillary se erigía también ayer como la candidata más acaudalada, según datos facilitados por la Comisión Federal Electoral estadounidense. Concretamente, podría convertirse en la primera mujer presidente de su país que se posiciona por delante de demócratas y republicanos gracias a sus últimas recaudaciones trimestrales, cifradas en 35 millones de dólares en total. Una cantidad claramente superior a los 32 millones del senador Barack Obama y muy encima de los 11 millones obtenidos por el principal favorito de los republicanos, Rudolph Giuliani.
Récord de la senadora
La noticia supone además la primera ocasión en la que la senadora neoyorquina logra batir en los números al político afroamericano. Una novedad que provocó la rápida reacción de Obama, quien horas después de hacerse públicos los datos pedía un último esfuerzo a sus votantes a través de su página web: «La situación es simple. Perdemos por cerca de dos millones de dólares, os insto a que resolvamos la cuestión cuanto antes».
Con unas contribuciones que podrían alcanzar los 89 y 79 millones de dólares respectivamente, Hillary y Obama lideran desde hace tiempo la lucha por el dinero de los contribuyentes a sus campañas electorales, si bien la ex primera dama nunca ha querido hacer público cómo desglosará sus donaciones. Un misterio que Obama resolvió desde el principio al asegurar que utilizará íntegramente sus millones para las elecciones primarias.
Este derecho viene contemplado en la ley electoral del país, que permite a los candidatos utilizar sus recursos antes o después de los comicios, si bien los políticos que no sean elegidos deberán devolver todo el dinero que haya sido gastado.