04 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El Breogán parece un equipo que apuesta por la metralla en lugar de construir sus pilares en la consistencia. Cuando el pimpampum funciona, como en el primer cuarto de ayer, los lucenses pueden conservar la delantera. Pero una vez que el acierto desaparece o las muñecas se encasquillan, el conjunto celeste corre mucho riesgo de pegársela.