La tormenta inundó una planta del Hospital y obligó a evacuar pacientes

La Voz LUGO/LA VOZ.

LUGO

Una parte de la ciudad estuvo sin luz dos horas porque fue preciso desconectar varios transformadores

26 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La fortísima tormenta que en la tarde de ayer descargó sobre la capital lucense provocó un sinfín de incidencias. El agua que se filtró en el Hospital Xeral obligó a evacuar más de 30 pacientes, cortó calles y la N-VI, inundó bajos y garajes causando cuantiosísimos daños y arrastró coches. Una gran parte de la ciudad estuvo sin luz alrededor de dos horas, aproximadamente entre las cinco y las siete.

Entre las múltiples incidencias registradas durante la tormenta, una de las más llamativas fue la inundación, debido a las filtraciones por el tejado, del ala derecha de la sexta planta del Hospital Xeral. Cayó el falso techo y fue preciso desalojar a 32 pacientes. Los responsables del complejo sanitario trataban de reubicarlos. En el ala de la izquierda, no hubo inundación, pero entró agua por las ventanas. El agua acumulada pasó a la quinta planta, en la que fueron desalojadas dos habitaciones. Según algunas fuentes, el personal trabajó intensamente para que no llegase a la cuarta. En la planta baja, el agua causó, al parecer, averías en material de laboratorio que, al parecer, tiene un considerable valor.

Alrededor de la once menos cuarto de la noche, no se hacían ingresos en las plantas porque no se podían usar los ascensores, debido al agua. Sólo se hacían ingresos en coronarias y la UCI. Estaba reunido el comité de emergencias, según algunas fuentes. Los pasillos anexos a Urgencias estaban saturados de pacientes en las camillas.

La sobrecarga de la red de aguas pluviales y del alcantarillado provocó numerosas inundaciones. En algunos casos, como en Ronda de Fingoi, 91, algunos vecinos responsabilizaban al Ayuntamiento de no tener debidamente limpios los sumideros, pese a que se le había advertido de la necesidad de desatascarlos. En As Gándaras, hubo problemas en la calle Monte Adairo, que achacaron a deficiencias en las obras ejecutadas en esta vía.

Numerosísimos bajos comerciales y sótanos dedicados a garajes y almacenes sufrieron inundaciones que ocasionaron cuantiosas pérdidas. Los vecinos trabajaron de firme para poner a salvo sus pertenencias y achicar el agua.

Calles inundadas

En las vías de comunicación hubo numerosos problemas. La N-VI estuvo cortada durante un breve espacio de tiempo a la altura del Balneario; las palas que trabajan en las obras del nuevo puente limpiaron con rapidez la calzada. En las calles, hubo zonas inundadas que obligó a que el tráfico estuviera parado durante algún tiempo. En la de Santiago hubo un pequeño desprendimiento de tierra. En esta vía, la Policía Nacional ayudó a un conductor que no podía controlar el coche porque lo arrastraba el agua; a bordo iban niños. También fue precisa la intervención de los servicios de emergencia porque en el sótano del edificio número 1 de Carbalho Calero quedó atrapado un niño. En la casa número 8 del paseo Álvaro Cunqueiro, sus moradores estuvieron durante algún tiempo sin poder salir de la primera planta del edificio, debido a una rotura de la canalización.

Durante la tormenta cayeron numerosos árboles, así como líneas eléctricas y de alumbrados. En la carretera de Orbazai había árboles apoyados en cables eléctricos.

Por otro lado, durante un par de horas, aproximadamente entre las cinco y las siete de la tarde, una gran parte de la ciudad estuvo sin luz (desde Fonte dos Ranchos a la ronda das Mercedes, pasando por Acea de Olga).