Universidade, Xunta y Concello han invertido más de 2,6 millones de euros en este espacio de granito y vidrio
27 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El aún rector de la USC, Senén Barro, inauguró ayer el nuevo inmueble del vicerrectorado, denominado Edificio Museo e Casa do Coñecemento o, lo que es lo mismo, E=mc2. Las obras, que comenzaron en junio de 1999 con la limpieza del solar, se retrasaron y encarecieron por el hallazgo de los restos de una villa romana, una necrópolis y un templo al dios Mitra construido por militares romanos, que podrán visitarse a finales de año, cuando la Xunta termine la musealización. Barro concluyó que «poden entender a nosa alegría, aínda que as veces estábamos desesperados porque a obra se encarecía e cada vez era máis complexa, pero pagou a pena. Son moitos recursos investidos e ben investidos».
La construcción ha costado más de 2,6 millones de euros, aportados entre la Consellería de Cultura, la USC y el Concello. Tanto Barro como el director xeral de Patrimonio, José Manuel Rey Pichel, y el alcalde, José López Orozco, subrayaron que sin colaboración institucional hubiera sido imposible acometer una obra tan compleja como la de este inmueble, cuyo proyecto tuvo que ser modificado en varias ocasiones por la continua aparición de vestigios a medida que se excavaba.
Al final, el edificio se concibió de forma que los restos del sótano son los protagonistas, ya que pueden verse casi en su totalidad tanto desde el exterior como desde el interior. El rector explicó este detalle diciendo que «queríamos un edificio que non fora opaco, que fora transparente en todolos sentidos: que se puidera ver desde fora o que había dentro, pero tamén que fora translúcido no sentido de que fora bidireccional: non queremos que a xente veña só a escoitar o que din a Universidade, queremos que haxa debates, que o edificio esté aberto a nenos, maiores e ós que atesoran experiencia sen ter títulos universitarios».
Tres plantas
Con el objetivo de crear un espacio cultural y de debate se ha habilitado un auditorio con capacidad para cien personas en la planta baja y una sala de exposiciones en el primero. Como señaló el rector, ambos espacios están abiertos a toda la sociedad para la celebración de actividades culturales o artísticas como la muestra del escultor Ramón Conde, Miradas -que también se inauguró ayer- o conciertos como el que dieron Pepe Vaamonde y Brais Monxardín.
Si en el fondo del auditorio hay una gran cristalera que permite ver el yacimiento del sótano y la calle, la sala de exposiciones tiene una vista impresionante de la Catedral y de los edificios de la plaza de Pío XII. El voladizo que hay sobre el auditorio y el yacimiento hace las veces de terraza en esta cota. Mientras que el exterior es de granito, en el interior se ha utilizado madera para los suelos y mucho vidrio, lo cual, unido al uso de colores claros da sensación de amplitud.
El sótano está ocupado por los restos de una villa romana del siglo I, de una necrópolis y de un templo al dios Mitra, construido en el siglo III por militares romanos. El alcalde, José López Orozco, agradeció que la obra «permanezca na cidade» y que engrose el número de museos con restos romanos .