La pasada temporada, los máximos anotadores ligueros del equipo fueron dos centrocampistas, Lafita (8 tantos) y Verdú (7, dos de penalti). En la actual lo será un delantero, Riki, que el pasado sábado logró su octavo tanto. Con ese gol, el madrileño suma ya más dianas en el campeonato de la regularidad que los otros delanteros juntos: Adrián lleva cuatro; Lassad, dos; Mista, una; y Bodipo todavía no se ha estrenado.
En todo caso, Riki no es un goleador. Nunca lo ha sido, como lo prueba que esos ocho tantos suponen su récord en Primera, igualando los que hizo en su última temporada en el Getafe, antes de ser traspasado al Deportivo. Es cierto que el madrileño pudo superar esa cifra esta temporada (de hecho, aún lo puede hacer en Bilbao) si no llega a ser por las lesiones que ha sufrido, pero también lo es que las dolencias musculares siempre lo mantienen parado un buen número de partidos cada campaña.
Que al Dépor le falta un goleador no es de ahora. La pasada temporada, el máximo anotador liguero del equipo fue Lafita, con 8 tantos. La anterior, la 2007-08, fue la de la explosión de Xisco en la segunda vuelta, Pichichi del equipo con 9 tantos. En la 2006-07, la última de Caparrós en el banquillo, Arizmendi solo necesitó cinco tantos para ser el máximo anotador del conjunto coruñés en Liga.
Y es que desde la temporada 2005-2006 ningún jugador del equipo blanquiazul ha superado los diez tantos en Liga; entonces fue Tristán, que anotó once, cuatro de penalti. Entre las campañas 2004-2005 y 1999-2000, los goleadores del equipo fueron, respectivamente, Luque (11 tantos), Pandiani (13), Makaay (29), Tristán (20), de nuevo Tristán (19) y Makaay (22).