La idea la hizo pública el presidente de los hosteleros, tras perder la posibilidad de abrir su centro de formación en el recinto ferial
19 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El industrial lucense Jesús Lence, propietario del grupo Leite Río, además de negocios de hostelería y de una red de estaciones de servicio, aseguró que apoyaba que las instalaciones del antiguo Hotel Miño se convirtieran en una escuela de hostelería. Lence se sumó a la idea expuesta por el presidente del colectivo, José Francisco Real, al presidente de la Diputación hace dos meses, propuesta de la que no obtuvo respuesta.
Jesús Lence, que mantiene negociaciones con Repsol para explotar la antigua estación de servicio Río Miño, cerrada desde hace meses, apuntó que sería bueno que las instalaciones le fueran cedidas a la Asociación de Hostelería para un centro de formación continua. «Habría que buscar fórmulas para ponerla en marcha, pero es una buena idea».
El empresario lucense hizo público hace unos meses su interés en las instalaciones para convertirlas en un hotel con encanto cerca del río. Sin embargo, según declaró ayer, Lugo necesita una escuela para formar al personal de hostelería, del que está tan escaso la provincia, y el Hotel Miño es un buen sitio para ello.
Lence resaltó que existen problemas para encontrar personal con formación para contratar en negocios de hostelería. El industrial posee varios negocios de este tipo, entre los que se encuentran el restaurante de la estación de servicio de Gomeán, en O Corgo y Ceao Express.
La idea de convertir el Hotel Miño en centro de formación partió de la Asociación Provincial de Hostelería. Su presidente, José Francisco Real López, apuntó que habían renunciado a la posibilidad de montar el centro en el recinto ferial de O Palomar, proyecto que llevaba cinco años pendiente de la licencia de primera utilización de las instalaciones. Según declaró recientemente, las cocinas de la feria ya no reúnen las condiciones necesarias para poner en marcha una escuela de estas características.
Formación
La Asociación Provincial de Hostelería está buscando soluciones al problema de la formación continua en el sector y que ahora imparte en la sede de la calle Ramón Montenegro. A partir del 2011 ya no podrán realizar labores docentes en este emplazamiento.
Lugo es, según José Francisco Real, la única provincia gallega que no dispone de un centro de formación de estas características.
El antiguo Hotel Miño, cerrado desde hace años y que pertenece a la Diputación Provincial, que lo utilizó durante un tiempo como residencia de estudiantes, se encuentra en un proceso de continuo e irreversible deterioro. Sus estancias fueron objeto de robos y de actos vandálicos.