«La educación empieza por empezar a decir que no a nuestros hijos»

Beatriz Franco

LUGO

Los expertos alertan de la adicción de los menores a Internet. Los juegos «on-line», el chat y el cibersexo enganchan a los jóvenes, que sienten ansiedad sin su teléfono móvil. El psicólogo Ramiro Álvarez alerta de la necesidad de que los padres ejerzan un mayor control sobre sus hijos.

-Las víctimas una vez más, los más débiles, los menores

-Los jóvenes son los más desprotegidos y muchas veces los intereses económicos son muy poco escrupulosos y se ceban en este colectivo.

-Los padres han de controlar

-Es la fuente de control más directa. Lo que pasa es que los padres muchas veces estamos desfasados por las nuevas tecnologías y no sabemos qué es lo que se cuece en la red. Hace unos años la niñera preferida era la televisión, ahora es Internet y todo lo que ofrece. Muchas veces dejamos a los hijos delante de la pantalla y nos despreocupamos de lo que de ahí pueda salir.

-¿Surgen sentimientos de culpa?

-Los padres no deberíamos sentirnos culpables por hacer este rastreo de las páginas que visitan nuestros hijos, y tampoco por hablar abiertamente con ellos de las posibilidades e inconvenientes de Internet.

-¿Se necesita decir que no?

-Estamos iniciando el retorno del péndulo. Ahora se vuelve a hablar de la cultura del esfuerzo, de recuperar algunos valores que estaban en descrédito. La educación empieza por aprender a decir que no.