La entidad de servicios financieros Crediges S.L, constituida en Lugo en el verano de 2003, podría ser un auténtico chiringuito financiero. Los servicios jurídicos de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas de Ahorro y Seguros (ADICAE), después de recibir las primeras quejas de personas que no consiguen recuperar los ahorros que entregaron a la empresa lucense, comenzaron a investigar si ésta se encuentra perfectamente legalizada para realizar operaciones de tipo crediticio como las que llegó a realizar en los últimos años. Los primeros resultados dieron negativo. Por ahora no hay constancia alguna de que aparezca registrada, ni en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ni tampoco en el Banco de España, requisitos que, según diversos especialistas, son totalmente imprescindibles para poder actuar en este sector.
La financiera lucense podría haber actuado fuera de la ley. Así lo expresaron desde ADICAE, pero con ciertas precauciones en espera de conocer los resultados de las averiguaciones que están llevando a cabo. Desde el colectivo informaron que, para que un negocio de estas características pueda operar con total legalidad, ha de ser inscrito en el registro oficial de agentes del Banco de España. Con el nombre de Crediges Servicios Financieros S.L, y con sede en Lugo, no apareció por ahora absolutamente nada. Tampoco aparecen rastros en la CNMV.
La empresa lucense, creada por María Dolores Cainzos Cancelo, denunciada por estafa por un grupo de inversores, nada tiene que ver con otras que llevan el mismo nombre y que tienen su sede en diversas ciudades españolas. Algunos ahorradores afectados incluso consideran que la promotora de la financiera aprovechase el buen hacer de otras entidades con el mismo nombre para utilizarlo ella y, supuestamente, crear confusión.
En la documentación que daba a los clientes que le entregaban dinero, María Dolores hacía constar en un apartado destacado los datos de la sociedad. Decía que tenía su domicilio social en la avenida de Madrid, número 46, entresuelo B, en Lugo; ofrecía un número de identificación fiscal y advertía de que la empresa se había creado según escritura número 747 de una notaría, de fecha 26 de agosto de 2003. Actualmente, pese a la situación creada, no hay constancia alguna de que la sociedad fuese disuelta. En la misma supuestamente aparecen ocupando cargos dos de los hijos de la promotora que también son objeto de la querella que presentaron los perjudicados.
Dinero para apuros
En algunos documentos que fueron revisados aparece como que el objeto social de la empresa es el desarrollo de las actividades de agencia con el carácter de «agente de entidad de crédito». También figuraba como agencia de seguros. Según algunas fuentes, María Dolores Caínzos Cancelo explicó a diversos clientes que su negocio estaba en conceder dinero para hipotecas, rehipotecas urgentes, embargos e impagados. En los buenos momentos de la entidad, entre 2005 y 2006, llegaron a trabajar en las oficinas de la avenida de Madrid hasta tres personas, sin contar la directora