La Xunta declara bien de interés cultural el cuartel de San Fernando

E.?G. Souto / B. Lázare

LUGO

Frustrado el proyecto para convertirlo en auditorio, parece que será el Museo da Romanización

10 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El cuartel de San Fernando está cada día más deteriorado mientras espera, tras la imposibilidad de acoger el nuevo auditorio, convertirse en el museo de la romanización de Lugo. Ayer, el Consello de la Xunta declaró el edificio como Ben de Interese Cultural, con la categoría de monumento. Al mismo tiempo, en el correspondiente decreto, se delimita la zona afectada por la citada declaración, que también será objeto de protección y conservación.

La historia del cuartel de San Fernando es larga. Comienza con la decisión tomada por Carlos III en 1779 de levantar en la ciudad de Lugo un edificio destinado a atender a los inválidos del ejército. Larga y agitada es también la historia de la adquisición por el Concello a Defensa de este edificio para convertirlo en el nuevo auditorio de Lugo.

El Ayuntamiento y el ministerio llegaron a un acuerdo por el que el cuartel pasaría a ser propiedad municipal cuando Defensa recibiese un edificio de características muy concretas. Cuando ya estaba todo listo para la construcción del nuevo inmueble en la avenida de Madrid, el ministerio cambió de idea, y quiso dinero en mano. Con el edificio ya en el inventario de bienes municipales, y tras un largo camino, la Xunta estaba a punto de licitar su reforma para convertirlo en auditorio. Y entonces Icomos y la Dirección Xeral de Patrimonio hicieron imposible la materialización de tan esperado proyecto. Ahora, parece que será un museo de la romanización.

Trámites

Con respecto a la declaración del cuartel como BIC, hay que recordar que el expediente para alcanzar tal fin fue incoado por resolución de la Xunta de 23 de marzo del año en curso. Contó con los informes favorables de la Comisión Territorial de Patrimonio Histórico, Real Academia de Belas Artes de Nosa Señora do Rosario, así como del Consello da Cultura Galega y la USC.

El edificio -señala la Xunta- conserva, después de 225 años, la estructura y organización espacial proyectadas inicialmente. Constituye, según el Gobierno de Galicia, «un exemplar de extraordinaria importancia dentro do capítulo da arquitectura neoclásica».