Llegan a formar parte del paisaje urbano. Algunos carteles anunciadores de obras en el municipio lucense tardan tanto en ser retirados que cuando desaparecen ya casi son necesarias mejoras en las infraestructuras o servicios que anuncian. Sólo al pie de la Muralla hay tres carteles que ya deberían haber sido retirados. Pero hay más, y la oposición municipal y colectivos vecinales demandan la retirada de estos paneles.
¿Por qué con frecuencia no son retirados los carteles que anuncian las obras una vez que concluyen los trabajos? A esta pregunta que se hacen numerosos lucenses responde el portavoz municipal del Bloque, Xosé Anxo Lage: «O Concello debería ser o primeiro en dar exemplo, facendo retirar os paneis cando xa non cumpren a súa función. No caso de Lugo hai un baleiro normativo a este respecto, ao revés do que ocorre noutras cidades que contan cunha ordenanza que regula este tipo de información». Lage detecta falta de interés del gobierno local por controlar este asunto, porque -dice- los carteles los ven los concejales igual que el resto de los lucenses.
Para el concejal y diputado popular Jaime Castiñeira la instalación y retirada de estos carteles está suficientemente regulada. Cree que si el gobierno local tuviese interés, serían arrancados al acabar las obras. Recuerda que la colocación de estos paneles es obligada, para dar cuenta del tipo de obra que se trata, que empresa la ejecuta y otros datos sobre presupuestos y plazos. A Castiñeira todavía le resulta más sorprendente la colocación de cartelones anunciando proyectos cuya ejecución aún no está próxima. El edil destaca así que hasta hace poco tiempo había algunos instalados antes de las elecciones locales del 2003; las obras -asegura- aún no se llevaron a cabo.?